Hace casi 3 años que realizo la labor mágica de enseñar a la gente y de aprender de ella, y digo esto porque en mi corta vida nunca había hecho esto de forma habitual, es decir, nunca aprendía de mis errores cuando los cometía, nuca platicaba de manera tan amena con alguien y de temas tan diversos y coloridos antes de realizar esta labor de asesor educativo.
Ellos son los culpables de todos mis buenos momentos y de mi perdida de analfabetismo sentimental, todavía recuerdo las primeras veces que realice mi labor, recuerdo que me decía a mí mismo sólo son dos horas aguanta y después serás libre…. Y si después de esas dos cortísimas horas era libre pero ya no quería serlo. Mis clases pasaron a ser de 100% temáticas a 100% de reflexión, me costaba mucho trabajo encontrar ejemplos para explicar a mis alumnos, lo que al final de la clase ellos terminaban haciendo.
Bueno hay tantas cosas por contar y de tantas personas que me han dejado tanto y que me siento infinitamente agradecido con la vida por ponerlos en mi camino, que no acabaría de contar.
Enrique se llama, le dicen quiquis, me recuerda a mis padres cuando pequeño, bueno lo siguen diciendo a mi edad. El es un niño a pesar de tener ya 15 cumplidos y digo eso porque la mayoría de adolecentes no les gusta que les llamen niños, a él le encanta serlo, lo conocí por su abuela, es una señora muy dedicada, me comento de su nieto, le dije que si podía estudiar, la señora me dijo que si no era molestia que lo visitara a su casa porque no podía ir al templo sonde se da la clase. Un buen día me hice un poco de tiempo para visitarlo y por fin lo conocí, el tiene una discapacidad física, no como la nuestra que generalmente nos impide hacer cosas tan fáciles (discapacidad mental), a pesar de su problema él tiene una manera de ver la vida tan sencilla, me alegra tanto, fue una de sus aportaciones a mi vida. Inicio las clases con él y lo primero que le pido es su libro, pero después no paramos de debatir sobre temas que nunca me imagine, es un terco no tanto como yo, pero disfruto cada momento.
Un buen día me dijo, maestro que voy hacer de grande? Me quede helado, nunca había pensado tanto para responder una simple pregunta, yo no puedo caminar, ni cargar, ni valerme por mi mismo, que voy hacer cuando grande? Me volvió a preguntar…..
Ellos son los culpables de todos mis buenos momentos y de mi perdida de analfabetismo sentimental, todavía recuerdo las primeras veces que realice mi labor, recuerdo que me decía a mí mismo sólo son dos horas aguanta y después serás libre…. Y si después de esas dos cortísimas horas era libre pero ya no quería serlo. Mis clases pasaron a ser de 100% temáticas a 100% de reflexión, me costaba mucho trabajo encontrar ejemplos para explicar a mis alumnos, lo que al final de la clase ellos terminaban haciendo.
Bueno hay tantas cosas por contar y de tantas personas que me han dejado tanto y que me siento infinitamente agradecido con la vida por ponerlos en mi camino, que no acabaría de contar.
Enrique se llama, le dicen quiquis, me recuerda a mis padres cuando pequeño, bueno lo siguen diciendo a mi edad. El es un niño a pesar de tener ya 15 cumplidos y digo eso porque la mayoría de adolecentes no les gusta que les llamen niños, a él le encanta serlo, lo conocí por su abuela, es una señora muy dedicada, me comento de su nieto, le dije que si podía estudiar, la señora me dijo que si no era molestia que lo visitara a su casa porque no podía ir al templo sonde se da la clase. Un buen día me hice un poco de tiempo para visitarlo y por fin lo conocí, el tiene una discapacidad física, no como la nuestra que generalmente nos impide hacer cosas tan fáciles (discapacidad mental), a pesar de su problema él tiene una manera de ver la vida tan sencilla, me alegra tanto, fue una de sus aportaciones a mi vida. Inicio las clases con él y lo primero que le pido es su libro, pero después no paramos de debatir sobre temas que nunca me imagine, es un terco no tanto como yo, pero disfruto cada momento.
Un buen día me dijo, maestro que voy hacer de grande? Me quede helado, nunca había pensado tanto para responder una simple pregunta, yo no puedo caminar, ni cargar, ni valerme por mi mismo, que voy hacer cuando grande? Me volvió a preguntar…..