lunes, 21 de noviembre de 2011

Perdiendo la confianza

Para Carmen.

Ahí estaba yo, de nuevo con la confianza estrangulada por dejarme llevar por mi forma única de vivir mi vida y de hacer las cosas como me gusta hacerlas, con el llanto contenido en mi garganta y la vergüenza que no se puede ocultar por el intenso brillo de mis ojos. Entre sollozos reprimidos me volvía hacer la pregunta que me ha acompañado durante el largo andar de mi corta vida "te lo dije, tienes que cambiar" como si en mi mente la conciencia tuviera vida propia o de plano fuera esquizofrénico, así salía de la oficina en donde me volvieron a golpear donde mas duele.
Estaba decidido a cambiar de una u otra forma lo tenía que lograr, estaba cansado de que la gente me mintiera, me utilizara para mentir y al final me traicionara toda persona a la cual estimaba. Llegue a pensar que tenía el síndrome del amigo, es decir, el que padecen las personas que pretenden o creen que todas las personas son sus amigas, y que por ende se puede confiar como un ciego le confía el paso a su bastón; afortunadamente tengo noción y se que mis amigos no llenan las dos palmas de mis manos. Me paso por la mente que era de ese tipo de personas que son tan nobles que te hacen ser mejor humano pero recordé que ellas no actúan con ventaja alguna de cualquier situación, sin embargo yo si lo hago en ocasiones, así que no podía ser mi caso. Entonces desesperado llegue a pensar que la suerte tenía que ver con esta terrible maldición a mi persona, pero entonces recordé por lo menos 10 eventos que tuve gracias a ella, lo cual la hizo quedar descartada.
¿Es malo confiar en las personas? La pregunta que me estaba matando y que parecía uno de esos acertijos que te enfadan y te hacen cambiar de actividad; después de 4 o 5 días de buscar una buena respuesta cambie la estrategia del juego, ¿ Es bueno confiar en las personas? , fue así que comenzaron a surgir ideas y argumentos tan colosales a favor de confiar en las personas, al termino de la jornada llegue a la conclusión que la confianza en las personas no es mas que un contrato de buena fe, y que todo dependía de las personas en el juego.
Hoy en día me siento feliz por jugar mi juego (vida) como yo quiero jugarlo, apesar de que no siempre gano en el, pero me permite no aburrirme o enajenarme con el, todo lo que tengo se lo debo a que me he arriesgado a tomar decisiones que otros no toman, por el simple hecho de tener miedo a perder.
Lo mejor de este juego es que cada día al terminar los días, el juego se termina, se guardan las piezas y todo vuelve a comenzar la mañana siguiente.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

No me olvides alzheimer

Querido alzheimer la presente que hoy te redacto no es una reclamación de tu llegada a mi vida, tampoco es una carta de bienvenida y menos aun es una sugerencia a tu persona. Se que a lo largo de tu andar has cambiado la vida de muchas almas, personas, emociones, alegrías y tristezas entre tantos sinsabores de la vida y su entorno; te recuerdo que no es un reconocimiento el que te otorgo, simplemente deseo hacerte llegar algunos suspiros de mi mente antes de que pases a borrar todo en mi cabeza como virus cibernético de la actualidad.
Fue justo el día de ayer cuando te vi, visitabas a uno de tus tantos pacientes, porque apesar que quitas algunos de sus síntomas mas entrañables (traumas, sufrimientos, resentimientos,etc) también atacas las partes que no tienen daño (momentos placenteros) como en una sesión de quimio, la cual destruye un mal y genera otro.
Regreso a mi vida para anticipar tu llegada y te agradecería que si pasas por tu casa (mi casa), te lleves primeramente los muebles viejos y los muebles que llenan mi vida de pesar, porque la tristeza comienza a llenar mi cuarto de huéspedes, los cuales ya no llegan a dormir, y menos a pasar a mi morada; te agradecería que te lleves mi mal genio que solo trae amargura a mi rostro y hace que los vecinos no me regalen hoy siquiera un saludo en la mañana; llevate el pesimismo que se aloja en el sótano de mi casa aquel lugar donde se albergaban las buenas charlas con amigos y familia. No sabes el bien que me harías llevandote solo eso de mi casa, ingenuo sería pensar que solo eso deseas llevarte, ahora permiteme reclamarte por lo que deseas llevarte mas que ningún otro cazador de tesoros. Sin duda odiaría que te llevaras el momento de mi primer beso, aquella linda mujer en el parque aquel 13 de noviembre, el mejor chiste de Omar, la comida de mi madre y toda la infinidad de momentos que guardo con recelo en el librero de mi sala. Sufriría al ver como destrozas cada pagina de aquel librero que tanto tiempo me costo llenar.
Sabes pensándolo bien no me importa si llegas o no a mi vida, total puedes quitarme lo que mas aprecio y lo que mas odio, el ultimo pensamiento que borres de mi mente sera la satisfacción que me da haber vivido cada momento de mi vida, esos momentos que nunca pudiste impedir que llegaran, porque si, pasaron antes que tu llegaras o llegues si te atreves a venir. Cada sonrisa, cada lágrima, cada suspiro que ya viví, nunca pudiste evitar que llegaran y menos aun que los viviera, así que puedes llevarte todo, hasta esta carta, al fin y al cabo no evitaste que la redactara.

martes, 30 de agosto de 2011

Quien serás

Cuando desperté no recordaba bien que buscaba en ti, de hecho no recordaba tu nombre mas mi alma te sentía como algo tan mío, no como un objeto, ni algo tan indispensable para vivir, pero algo necesario para no sentirme atemorizado, como la conciencia que te permite sentirte cómodo con tus decisiones. Justo cuando me había venido tu nombre a mi boca recordé que no eras tú solamente, recuerdo a otra alma recorriendo mis manos y besandome con esos labios tan llenos de gracia que no eran los primeros; que me esta pasando ahora me encuentro mas confundido que al despertar, no tiene tu mirada, tu pelo de hecho no tiene tu lunar en la mejilla. Quien es? acaso me he vuelto loco, por un momento me calmo y me recuesto sobre la almohada y tomo un suspiro para recordar. Sin duda eres ella, si aquella que me robo un beso para quedarse parte de mi vida y no solo mis labios y que ahora me quita las fuerzas para poder levantarme y me golpea con una cachetada de nostalgia por haberla perdido y no darme cuenta donde ocurrió. Porque no puedo sonreir como lo hacia contigo, porque no puedo soñar como lo hice muchas veces contigo. Espera porfin el pesar de mi cuerpo desaparece parecería ser que estoy drogado o porque tengo este despertar tan raro, me levanto encuentro mis sandalias y trato de levantarme cuando de pronto volteo al espejo y veo esa mirada perdida y llena de temor que me parece familiar, esa piel clara como la luna en una noche obscura y los labios que guardan mas secretos que la vida misma. Quien es ella? parecería ser un sueño el que vivo en este instante, recuerdo haber tratado de robarle un beso a ella, de hecho recuerdo todo el sufrimiento que tenía, en realidad fui su protector; cada herida la cerré con caricias y besos, pase la mayoría de mi tiempo con ella tratando de curar su dolor y olvide que tenía que dejarla aprender de este, pero donde me perdí de nuevo.
Despierto de nuevo es la misma cama volteo a mi alrededor y busco a las mujeres que hace un momento vi y recordé, ningún rastro de ellas, el espejo esta vacío, solo me encuentro yo en la recamara, me levanto con facilidad, me lavo la cara salgo a la cocina y ahí estas, sonrió, te beso y como ayer no recuerdo quien eres.

miércoles, 22 de junio de 2011

Historia de un final

Ya no era fácil llevar el ritmo tan intenso de sus últimos días, para ella los minutos que se iban se convertían en lagrimas que llenaban poco a poco su corazón gastado de tantas emociones en el tiempo. El no podía con el cansancio que le dejaba la presión del día a día y la escasa cosecha de sueño por la noche. Sin embargo no podían estar lejos el uno del otro, y con valentía y convicción lograban llevar la mala racha del tiempo en sus vidas.
Como en toda relación ( generalizar no es lo mejor, pero es un hecho que hay momentos buenos y malos), las caídas y levantadas contantes atrajeron al enemigo de todo ser y alma, esa parte de nosotros que nos obliga a vivir sin vivir y nos ciega ante la inmensa cantidad de emociones y sensaciones compartidas: el ego, comenzó a instalarse en la mente de cada uno de los dos.
En el se convirtió en en incentivo personal, como el sueño mas descabellado que todos tenemos y deseamos; en ella apareció en forma de soledad que comía cada parte de confianza en si misma y la denigraba de toda dicha y felicidad.
Ambos se cegaron y comenzaron la batalla de manera personal, comenzaron a distanciarse a tal grado de que uno no recordaba a otro, olvidaron aquellas batallas épicas contra el fracaso y la desilusión, ninguno fue capaz de poner algo de si para continuar.
Finalmente aquellas almas únicas que caminaban de la mano por el camino volátil de la vida, partieron a rumbos distintos, no sin antes olvidarse por completo uno de otro.
La historia se sigue escribiendo día con día, recuerdo con recuerdo, nadie sabe si algún día esas almas que se perdieron vuelvan a cruzar el mismo camino.

sábado, 30 de abril de 2011

Si te digo que te quiero

Si te digo que te quiero no es para hacerte sentir bien
es para hacer sentir bien a mi alma.
Si te digo que te quiero no es para recibir algo
es para darte algo de mi.
Si te digo que te quiero es por tu mirada y tu sonrisa
no por tus besos y tu cuerpo.
Si te digo que te odio no hagas caso
es el celo de mis razón por el amor que te tengo.
Si te digo que te quiero una, dos, o mil veces
no sustituye la primera vez que lo hice.
Si te digo que te quiero es porque lo siento.