martes, 7 de febrero de 2017

Aguanta!!

6:30 y suena ese despertador, vuelves abrir los ojos y te das cuenta qué tu tranquilidad y paz se van con ese sonido que te aturde y te levanta de tajo.
Entras al baño, te cambias, te peinas y sales como miles de personas a trabajar, que día es hoy? ... hoy es 6 y tengo que pagar la tarjeta de crédito que ya tiene un aniversario de pagos mínimos y lo celebras con un suspiro de resignación.
Apenas llevas 5 minutos de reserva para llegar temprano al trabajo ese que te quita toda la felicidad que te desbordaba hace 3 años atrás, recuerdas tu primer día? No olvido tu sonrisa de desquiciado, te extraño... extraño verte reír, ya no eres el mismo, tus ojos ya no tienen ese brillo que hacía que todos te voltearán a ver cuándo salias.
Haz subido de peso, quizás porqué ya no sales al parque a pasear a snoopy y el que te recibe con tanta alegría todos los días, si hasta aquellos en que tú no te aguantas. Olvidaste aquel libro que tanto te agradaba y te hacía desvelarte.
Te olvidaste de elizabeth, ella aún te busca pero ya no tienes tiempo ni para un café o las rumbas por los sábados, a que tiempos aquellos, ella no tiene la culpa de que pases todo el día distraído y aturdido por los problemas.
Quisiera charlar contigo pero pareces un muerto viviente, con una rutina mas limpia que la de un atleta olímpico, despertar, trabajar y dormir.
Todos los días en tus sueños reavivó esas vivencias que te enloquecían, el amor que sentías por eli, los ideales de la escuela, tus sueños de ser escritor, tus metas, tu vida.
Tengo ya 6 meses buscando a esa persona con la cuál he vivido mi vida.
6:30 es jueves y volvemos a la rutina, entras a la regadera y esta vez algo hice bien en tus sueños porque lloras como cuando niño, ese tu primer día de escuela y tu mamá detrás del cancel.
Me sorprende verte desayunar, dado que sólo tomabas café. Sales de la casa y dejas de pensar en las deudas, saludas al vecino el cuál parece estar más sorprendido que yo. Sonríes!
Esa noche en tu sueño me dio por traer a la abuela, no dejaste de llorar toda la noche. Ella paso por tanto, recuerdas?
Aguanta hijo, nada es para siempre te decía cuándo tenías problemas, no tengas miedo todo saldrá bien.
Y a hora que ya no esta con nosotros yo estoy aquí para recordarte que no estas sólo te tienes a ti, sólo aguanta un poco que nada es para siempre.