Lo siento.... lo siento le repetiste con el ahogo del llanto en la garganta y la verborrea que solo en momentos de crisis te ataca, te juro que lo intente cada día en qué emprendí ese viaje, ese que me hizo soñar con las cosas que jamás encontraría en mi anterior vida; fue por ustedes que deje mi puerto seguro y parti hacia lo desconocido con la valentía abollada y la sosobra de no saber que me sería de mi.
2 años más tarde aquí frente a ella la cómplice que me alentó y hoy solo le queda pedir que regrese del viaje, no por apagar la última vela de mi sueño, sino por mantener la última vela de nuestro hogar.
Con que cara le planto a ella que estoy muerto en vida, parte de mi sonrisa dudo que la vea en los últimos 3 meses de esta encrucijada, ellos por suerte tienen la inocencia de no entender a que me enfrentó día a día y como es que me ahogo más y más por dar a ellos lo que deje de tener para mí.
Levanta la cara me digo a mi mismo, lo intentaste cada minuto de esta aventura, a veces con la luz del sol radiante y otros días con la lluvia golpeando tu cara, eres valiente sinceramente jamás pensé que pudieras dar un paso hacia el vacío.
Mañana regresaré a la isla esa que deje con el fin de encontrar un país y una ciudad para cada sueño mío. No sé si vuelva a morir ahí o a preparar al siguiente viajero.