domingo, 24 de enero de 2016

Dejaste de ser una victima

Ese día lo tiraste todo por la basura, solo querías pelear, recuerdo tus palabras una por una, yo ya no tenía fuerza alguna para una última discusión. Subi al auto y sin una palabra me retiré de tu casa y decidí no volver.
Pasaron días, luego semanas, y por último meses, había decidido continuar con mi vida, al fin siempre continúo caminando no importando lo que dejo atrás.
 Nunca dejaste de buscarme, pero era tu ego el que te impulsaba a hacerlo. Nunca deje de verte aunque siempre con mi barrera para evitar sucumbir ante el mecanismo de chantaje de avanzada que la vida te había regalado.
A mi la vida me regalo un escape a la redención, pero la vida misma me hizo salir de ella para entender que valgo mas que unos minutos de felicidad.
Tú mientras tanto te enfrentaste con tus demonios y por fin dejaste de ser victima de la vida misma. Rompiste con una serie de miedos que te evitaban vivir para ti, y fue entonces que me buscaste no para alimentar tu yo, me buscaste para compartir tu vida con la mía, sin miedo alguno de que pasaría después.
Hoy te abrazo a mi pecho y comienzo un nuevo camino contigo, con una nueva alma y una nueva historia.

domingo, 3 de enero de 2016

Rindete

Habían pasado ya dos años desde el día que se quedo dormida en la cama de un hospital después del terrible accidente.
 Despertó como lo hacia cada lunes para ir a trabajar, aturdida por el sonido de las ambulancias miró con asombro a la enfermera que de igual forma la veía a los ojos. Doctor desperto gritaba por los pasillos aquella interna de la clínica en la que se encontraban.
 Después de dos horas de preguntas por parye de los especialistas por fin pudo ver a su madre; el llanto de ella se mezclaba con alegría y tristeza y la abrazaba con fuerza.
Le costaba entender que había dormido dos años, 3 meses y 9 días. No recordaba el accidente y sólo le pregunto a su madre donde se encontraba papá. Un silencio inundo el cuarto y su madre la apreto a ella con mas fuerza.
Tu padre murió en ese accidente Alicia, lo siento y continuo el llanto pero para Alicia no había llanto, ni sollozó ni pena; solo había un terrible sabor a no entender que estaba ocurriendo.
Regresaron a casa, la cual no tenia el color que tenia aquella mañana en que salian al trabajo ella y su padre, la mayoria de muebles no eran iguales y que decir de el estudio de su padre que ahora era un cuarto de huespedes.
Alicia desperto abrumada por un sueño con su padre donde se despedia de ella y le pedia vivir. Su madre entró a su recámara para ver que ocurría y atenderla, ya que se tranquilizó bajaron a deaayunar y recordo a carlos su novio, le pregunto a su madre por el y ella le conto que después de 6 meses de visitas al hospital retomó au vida y se caso con una de tus amigas de la universidad. No lo tomes a mal hija, él me pidió consentimiento, el cual no le di porque entendí que el tenía que continuar, de hecho me pregunta una vez a la semana por ti.
3 meses después de las terapias y tratamientos, Alicia regreso a sus actividades, consiguió un trabajo, conocio a nuevas personas y retomó au rutina esa que amaba como ninguna otra persona. Parecería ser que nunca tuvo un accidente y un lapso de sueño grande.
Recurrentemente despertaba con las palabras de su padre que decía vive Alicia, vive.
Intento volver a enamorarse pero el fantasma de carlos hacia que su mente trabajará en posibles escenarios y no dejaba que una gota de amor saliera de ella para no pasar atercados, ya que se justificaba siempre con no poder sufrir mas que lo que había sufrido ya. Era una regla nueva después de haber despertado.
Se refugiaba en la iglesia de la cual era ya una devota pero sólo lo hacia para no pensar en su tristeza, y soledad. De hecho buscaba cualquier actividad para siempre estar distraída del mundo que la rodeaba.
 3 años de rutina y vida sin vida comenzaban a hacer merma en el alma de Alicia, lloraba por las noches antes de dormir y cantaba alabanzas por las mañanas de domingo sin encontrar paz.
Fue un jueves cuando desperto sin ganas para ir a trabajar, habia llorado toda la noche y solo habia dormido dos horas, tomo sus cosas y subió a su auto, manejo por la ciudad entre el trafico y sollozos, se estacionó en un parque y se sento en una banca a llorar como cuando era niña y buscaba los brazos de su padre.
Un señor de edad avanzada se sento a su lado y la reconoció de inmediato, ya no llores Alicia, le dijo este. Lo conozco señor, si Alicia bueno tal vez no me recuerdes, ya hace tantos años que tenía sin verte y después de tu accidente no sabía si seguias dormida. Soy Nicolás un gran amigo de tu padre, como me dolió su partida. Sabes me cambio la vida.
Nos conocimos en la universidad, tu padre era tan alegre y yo tan uraño, no se como me soportaba. Siempre veia el lado bueno de la vida, como sabrás tu padre no tuvo la fortuna que yo tuve pero siempre hacía las cosas con tanta alegría. La vida nos separó como a todos, y en mi peor momento lo encontré de nuevo para abrirme los ojos, en ese entonces me estaba divorciando y me había vuelto un alcoholico, mi vida era una rutina espantosa de cosas que no me gustaban pero entendia que eso era lo que me habia tocado vivir.
Tu padre me conto que su exito se lo debía a vivir como si fuera el último día en la tierra, ama a tu esposa como si fuera su primera noche de casados, dile a tus hijos lo feliz y orgulloso que te hacen sentir cuando los despiertas por las mañanas, riete de ti mismo porque fallarás en tus días pero si puedes reir de ti, lo harás de la vida. Rindete a la vida, al amor; vive hoy sin tener miedo al pasado y mucho menos al futuro, lo decia riendo todavía lo recuerdo. Se burlaba de como en la escuela nos enseñaban los verbos en tiempo pasado y futuro; aquí solo existe el presente. Cerro con una pregunta que cambió mi vida. ¿ donde estas? Después de decirle todos mis problemas me contesto, estas aquí y ahora esa es la solución.
 Y hoy estoy así aquí y ahora ayudando a mi viejo amigo a entender que tu vida tiene sentido Alicia, se que sabes que tu padre así vivía. Rindete Alicia y vive como el quería verte vivir.