Ese día lo tiraste todo por la basura, solo querías pelear, recuerdo tus palabras una por una, yo ya no tenía fuerza alguna para una última discusión. Subi al auto y sin una palabra me retiré de tu casa y decidí no volver.
Pasaron días, luego semanas, y por último meses, había decidido continuar con mi vida, al fin siempre continúo caminando no importando lo que dejo atrás.
Nunca dejaste de buscarme, pero era tu ego el que te impulsaba a hacerlo. Nunca deje de verte aunque siempre con mi barrera para evitar sucumbir ante el mecanismo de chantaje de avanzada que la vida te había regalado.
A mi la vida me regalo un escape a la redención, pero la vida misma me hizo salir de ella para entender que valgo mas que unos minutos de felicidad.
Tú mientras tanto te enfrentaste con tus demonios y por fin dejaste de ser victima de la vida misma. Rompiste con una serie de miedos que te evitaban vivir para ti, y fue entonces que me buscaste no para alimentar tu yo, me buscaste para compartir tu vida con la mía, sin miedo alguno de que pasaría después.
Hoy te abrazo a mi pecho y comienzo un nuevo camino contigo, con una nueva alma y una nueva historia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario