Gracias dios por otro día de vida suena en mi mente antes de avanzar, todo es tan rutinario y gris hasta que llego a su casa, como siempre me revise con una sonrisa en su rostro para luego dormir se en mis brazos, es justo en ese momento donde comienza mi día en la vida de verdad, esa que se disfruta minuto a minuto, momento a momento y de nuevo doy gracias a dios por tener la dicha de verla de nuevo.
La transporto hacia su casa esa donde habita todos los días acompañada de mi madre que también lo es para ella, le doy un beso en la frente para entrar al circuito laboral de la vida.
Después de horas de estrés y malestar parecería ser que mi rostro se vuelve uraño y triste, salgo del circuito diario para reanimarme de nuevo con esa sonrisa que ni el ginko biloba y los energéticos más fuertes te pueden proporcionar. La entrego sumamente dormida, parecería ser que sólo soy el guardián de sus sueños.
Enciendo la marcha del motor para seguir adelante con mi día, aunque ya sea noche, manejo sin cesar para encontrarme con otra sonrisa, esa que mata el malestar del arduo estrés de la vida, la abrazo como si fuera mi último día en este mundo, porque ella me quita el miedo de vivir.
Repasamos juntos cada momento del día y construimos un cielo lleno de estrellas.
Las dos cambian la forma en que veo este mundo, un mundo lleno de fantasía.
Soñé otra vez con cuarzos, me duele la cabeza, tomo mi toalla entro a la ducha, sonrió y pienso en que sonrisa del día hará que salga de el.....