lunes, 7 de enero de 2013

Ya me has cambiado

A pocos meses de tu llegada, ya no soy el mismo de siempre, esa persona que yo creía que estaba completa y no le hacía falta nada más que sonreír cada mañana no era yo.
Comenzaron los cambios desde el primer momento en que la notificación de tu llegada con un examen como esos que presentas cuando entras a la escuela y tienes nervios por saber si aprobaste o no al terminarlos me carcomían la mente y ni un solo instante saliste durante la primer semana de mi mente; no me malinterpretes pero nunca fue de una manera negativa, simplemente el miedo me aterraba y como un niño que tiene su primer día en el colegio me aterraba dejar a mi madre en la puerta sin saber cómo acabaría el día.
La primera impresión de cambio que note en mi fue que ya no pensaba en mí solamente, cuando compraba el desayuno imaginaba que no sería solo yo el que comería, deje de buscar ropa para mí y comenzaba a armarte tu colección de prendas de invierno. En el trabajo esa manera de vivir de una manera desentendida como el que camina por caminar cambio de manera súbita y desde el inicio hasta el final mi jornada se hacía más provechosa, no por mí por ti.
Ya hacía tiempo que no me acercaba a dios de una manera espiritual, y adivina le he pedido que llegues bien a casa con los tuyos que ya te esperan. Comienzo a preparar mis días para los futuros desvelos esos que tan acostumbrado estuve en mi juventud y que hoy en mi adultez disfrutare de otra manera.
Vaya que no estoy en forma y sé que me alentaras a correr, jugar, saltar y que no te podre seguir el ritmo pero vaya que he comenzado a asistir al gimnasio, me gustaría mucho poder recorrer la mayor parte de tu camino al mismo ritmo, para que tu algún día me acompañes en el mío.
Vaya que lo más importante y más significativo es el amor, esa sensación que mi psicólogo no ha podido desarrollar o quitar el candado a mi razón que domina a mi mente, tú en una sesión de escasos 15 minutos desarrollaste en mí, como hechizo de magia has conseguido que te amé, y dudo mucho que alguna vez vuelva a sentir eso por alguien más.
Sabes no te imaginas cuantas cosas he cambiado, y no deseo reprocharte nada, sabrás que no todas han sido agradables para mí pero quiero que sepas que juntos en un tiempo no muy lejano será más fácil cambiar contigo.

Sin más por el momento deseo que entres a mis sueños y cambies algunas otras cuantas cosas.

P.D. Te espero aquí en casa, mi alma