A medio día me encuentro fuera del templo viendo como las nubes nubladas se comen los cerros y parte de la ciudad y parecen acercarse a mi punto a la velocidad de un niño corriendo alegremente por la calle.
Una gota gotosa cae sobre mi mejilla y comienzan a caer un ejercito de ellas y las miro en su dramática caída libre como kamikazes en plena guerra, me distraigo un poco y de pronto puedo ver dentro de una de ellas un momento de mi vida, si es así, un momento de mi infancia para ser certero, me veo jugando en el patio del edificio donde vivía, con mis amigos todos detrás de una pelota.
Cae otra grande sobre mi frente que hace que despierte de ese pequeño trance donde regrese por un instante a ese momento increíble y feliz de mi vida, de pronto observo otra gota gotosa a lo lejos y puedo ver dentro de ella uno de mis cumpleaños, no recordaba la pena que me daba que todos cantaran las mañanitas mientras ponía una cara de desesperación por terminar el protocolo de una fiesta y seguir jugando, que momentos me digo a mi mismo mientras comienzo a caminar disfrutando del roce de las gotas gotosas por mi cuerpo.
Hace tanto tiempo que no me mojaba en plena lluvia, que por cierto no era muy agresiva, más bien pacifica y suave, como hecha para esos momentos en los que uno ve hacia el cielo y da gracias por estar vivo y poder sentir cada segundo de ese instante. Las nubes nubladas se acercaban cada vez más hacia el templo y se comían a la colonia, vaya que no tenia miedo de ser deborado por una suave brisa que me mojaba la cara tal gracia que me permitía seguir sonriendo sin la necesidad de limpiarme los ojos.
Comencé a sentir como el tiempo se detenía entre las gotas gotosas que caían al rededor, y a recordar aquellos momentos felices, tristes, curiosos, que hacia tiempo había olvidado en el baúl de los recuerdos de mi memoria, e incluso algunos tan extraños como mi primer beso, ja ja ja..... jamás pensé que así sería.
Mis peleas con mis hermanos, y también mis momentos más felices a su lado, mi familia, me hizo reflexionar cuan rápido he crecido y a veces olvidado lo que tanto añoraba y quería, las gotas gotosas se hacen cada vez más grandes y cada momento se hace más intenso e importante para mi memoria que parecería ser un almanaque de momentos que no añoro tirar de nuevo al baúl, sin duda las nubes nubladas y sus gotas gotosas planean darme una lección de vida y de actitud, pero a la vez me hacen sentirme lleno de vida y renovado.
Podría decir que esa tarde reviví los momentos y las personas que han pasado por mi vida y que han hecho que sea quién soy y como soy, miro al cielo y le doy las gracias a cada una de esas personas que han hecho de mi esa persona de la que me siento feliz de ser, algunos siguen hasta el día de hoy, otros los llevare solamente en mis recuerdos.....
La ultima gota tiene tu imagen, esa imagen que me hace estremecer y surge de mi rostro esa sonrisa que sólo tú mi inspiración conoce, cierro mis ojos y visualizo los tuyos y hacen que ame a estas nubes nubladas, retomo el camino y sigo adelante.
Una gota gotosa cae sobre mi mejilla y comienzan a caer un ejercito de ellas y las miro en su dramática caída libre como kamikazes en plena guerra, me distraigo un poco y de pronto puedo ver dentro de una de ellas un momento de mi vida, si es así, un momento de mi infancia para ser certero, me veo jugando en el patio del edificio donde vivía, con mis amigos todos detrás de una pelota.
Cae otra grande sobre mi frente que hace que despierte de ese pequeño trance donde regrese por un instante a ese momento increíble y feliz de mi vida, de pronto observo otra gota gotosa a lo lejos y puedo ver dentro de ella uno de mis cumpleaños, no recordaba la pena que me daba que todos cantaran las mañanitas mientras ponía una cara de desesperación por terminar el protocolo de una fiesta y seguir jugando, que momentos me digo a mi mismo mientras comienzo a caminar disfrutando del roce de las gotas gotosas por mi cuerpo.
Hace tanto tiempo que no me mojaba en plena lluvia, que por cierto no era muy agresiva, más bien pacifica y suave, como hecha para esos momentos en los que uno ve hacia el cielo y da gracias por estar vivo y poder sentir cada segundo de ese instante. Las nubes nubladas se acercaban cada vez más hacia el templo y se comían a la colonia, vaya que no tenia miedo de ser deborado por una suave brisa que me mojaba la cara tal gracia que me permitía seguir sonriendo sin la necesidad de limpiarme los ojos.
Comencé a sentir como el tiempo se detenía entre las gotas gotosas que caían al rededor, y a recordar aquellos momentos felices, tristes, curiosos, que hacia tiempo había olvidado en el baúl de los recuerdos de mi memoria, e incluso algunos tan extraños como mi primer beso, ja ja ja..... jamás pensé que así sería.
Mis peleas con mis hermanos, y también mis momentos más felices a su lado, mi familia, me hizo reflexionar cuan rápido he crecido y a veces olvidado lo que tanto añoraba y quería, las gotas gotosas se hacen cada vez más grandes y cada momento se hace más intenso e importante para mi memoria que parecería ser un almanaque de momentos que no añoro tirar de nuevo al baúl, sin duda las nubes nubladas y sus gotas gotosas planean darme una lección de vida y de actitud, pero a la vez me hacen sentirme lleno de vida y renovado.
Podría decir que esa tarde reviví los momentos y las personas que han pasado por mi vida y que han hecho que sea quién soy y como soy, miro al cielo y le doy las gracias a cada una de esas personas que han hecho de mi esa persona de la que me siento feliz de ser, algunos siguen hasta el día de hoy, otros los llevare solamente en mis recuerdos.....
La ultima gota tiene tu imagen, esa imagen que me hace estremecer y surge de mi rostro esa sonrisa que sólo tú mi inspiración conoce, cierro mis ojos y visualizo los tuyos y hacen que ame a estas nubes nubladas, retomo el camino y sigo adelante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario