jueves, 5 de agosto de 2010

El amor fuera del manual

Hoy me di cuenta de como ese sentimiento que nos llena de gracia toda la vida y que también es nuestro peor enemigo por instantes de orgullo, triunfa sobre toda la ideología y dogmas acerca del amor.
Siempre crei verlo cuando me encontraba al pasar a una pareja por el parque, tomados de la mano y repasando memorias que a nadie en ese instante mas que a ellos hacia sonreir. O a una familia llena de alegria caminar por una plaza, donde la sonrisa de los padres se refleja en los ojos de sus hijos que corren sin parar.
Este día recorde que para la gente sólo estas representaciones son las pruebas del amor puro como lo conciben los magnificos moralistas y perfeccionistas de la sociedad; hoy quede asombrado por las acciones cotidianas que pasan a nuestra vista pero que no tomamos con mucha atención, como cuando un padre esta cansado y sólo repite la misma palabra a su hijo para evitar que sus anecdotas queden destrozadas por la indiferencia y cansancio de este. Hoy pude vislumbrar algunas representaciones del amor en su entorno alterno por no decir incorrecto o amorfo, porque no lo es así, podría decir que hoy conoci una forma de amor, y lo digo porque en esencia el amor no tiene connotación, es decir, el amor es amor simplemente y no es como el libro magico que uno puede interpretar de una u otra forma, eso hasta el más pequeño lo podría asegurar.
En el transporte pude observar a una pareja de jovenes que no dejaban de mirarse, de esa forma en la que cuando cortejas a un o una enamorada quisieras besarla pero sabes que no puedes, esos primeros momentos del magico proceso de enamoramiento, a ustedes les pareceria que es lo normal y pasaria por su manual de criterios morales; con lo que no contaba era que ellos dos no entran en el manual e inclusive eran parte del apartado de exclusiones del concepto amor, bajo uno de ellos y pude ver en su mirada lo que yo cuando niño bese a mi primer novia, no podía creer la ternura de la mirada y la falta de malicia del momento.
Recorde también la historia de dos compañeros mios, los cuales viven enamorados fuera del manual, es decir, betados del amor que todos disfrutamos y del cual algunos cuantos, o muchos tienen que sufrir y vivir fuera de el.
La intención no es abogar por ellos, ni por mi, ni por un manual creado hace miles de años y con reediciones baratas y prologos quemados, lo único que deseo es vivir y observar que no sólo existe una manera de amar sino una infinidad y mientras se haga estoy seguro que todos y cada uno de nosotros disfrutaremos más de ese sentimiento universal.

Dedicado a todos aquellos que viven fuera del manual de criterios morales y que viven amando mejor que otros que se apegan a un libreto y un trama cotidiano.

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