domingo, 7 de noviembre de 2010

Cuando no tenga nada que escribir

El día que deje de plasmar líneas sobre algún lienzo, papel o pedazo de tierra en el suelo que piso, pensare que he dejado de vivir, de soñar, de respirar e incluso de pensar que es lo que mas me cuesta. Pensare que ya no existo en el plano aquel donde la gente como tu pude verme pasar por la calle cuando pasas aprisa.
Seguramente perderé mi alma esa que me permite sentirme vivo sin siquiera estar despierto y me hace creer que viviré por siempre en los confines del universo. Me preocupa saber que dejare de ser humano sin duda lo que mas me llevo aprender en mi vida, pero lo que se llevaran las ultimas líneas que escriba.
Estaré furioso de no poder plasmar lo que pienso y tener que dejar que las personas que siempre me contradicen ya no tengan con quien debatir acerca de temas tan simples y a veces sin sentido alguno. Dejare de leer porque seria imposible leer sin escribir.
Dejare de hablarme a mi mismo, de criticarme y también de elogiarme, dejare de ver a la gente vivir sus vidas e interpretar sus miradas, esas que dicen tanto y en veces no dicen nada.
Me rehuso a dejar de escribir lo que siento, pienso, amo, odio, veo, ... No quiero desprenderme de mis sentimientos, de interpretar la vida, esa que para mi es de un modo y para ti es de otro, de las sonrisas que me hacen sentir bien y de la rabia que me hace sentir la tristeza de alguna persona en un parque a las 6 de la tarde.
No matare la inspiración que me das cada vez que te veo a los ojos y las palabras que no dices pero que me escribes con cada mirada tuya, no dejare tus besos llenos de sentimientos, versos, prosas, letras que me hacen ver la vida como personaje de novela. No dejare de escribir mientras tú sigas en mis palabras, en mis sueños, en mis besos.

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