viernes, 17 de mayo de 2019

Y te elegí a ti

A través de mi pequeña existencia en este mundo lleno de historias felices, tristes, emocionantes, aburridas; por no traer la infinita gama de posibilidades y banalidades propias.
Te encontré a ti, aún recuerdo la mañana en la facultad cuando entraste tarde a la clase un poco avergonzada por tener que tocar la puerta y los segundos de silencio que interrumpen la clase pesados para ti supongo, más yo me centre en tus ojos grandes y brillosos y tu pequeña pero brillante sonrisa que llamó mi atención más que tú traje sastre desalineado. Fue ahí donde comenzó todo, con el tiempo ya no te volví a ver y un periodo después tuve le dicha de volver a encontrarte y me dije que tenía que cruzar sólo una palabra o una mirada, lo que fuera que llamará tu atención.
Tu seriedad no ayudaba mucho a qué mi tarea fuera facil, yo era el otro extremo de personalidad y creo que llegue a intimidarte lo cual no fue lo que esperaba. El tiempo me dió una revancha y por medio de un amigo pude cruzar unas cuantas palabras, si supieras que fue la primer victoria de tantas batallas para poder estar contigo hoy.....
Después de un par de meses me animé a invitarla a salir y no salió del todo bien, no supe cómo interpretar una sola parte de ti, me sentí un idiota.
Me retiré como buen perdedor y con el dolor de saberme incompatible a ti, pasó casi un año de ese incómodo momento y la vida nos volvió a cruzar, está vez aceptando mi derrota sólo me quedo que buscar tu simple y llana amistad, era un premio de consolación necesario para mí ego, que después de concretarse me dió lecciones de humildad.
Comenzamos a ser cinéfilos y pasar mucho tiempo en salas, yo siempre disfrute de tu tiempo aunque fuera en antesala y enmedio de anuncios comerciales; en alguna ocasión sentí te lo juro una conexión y no pude quedarme de brazos cruzados; este tipo que te escribe es un verdadero terco y eso le bastó para volver a intentarlo....
Parecía que está vez sería mi revancha pero se quedó vacía después de las 30 llamadas sin contestar la semana posterior, está vez si sentí que lo había estropeado todo. La vida sigue me dije decepcionado nuevamente y seguí mi camino.
Después de un largo tiempo me envió un mensaje con sabor agridulce que me cuestionaba el porque había dejado de buscarla, no me quedó de otra que tragar lo poco de orgullo que me quedaba para volver a recuperar aquella amistad sin brillo y abollada con tal de aprender de la vida.
Mucho tiempo después mi vida me llevo a tomar otras sendas y decisiones que me desprendieron de mi antigua realidad, tomé valor y fue en una sala de cine donde le conté mi cambio de planes entendiendo que sería el cierre de ese circulo que deje tanto tiempo abierto en mi imaginación de infante.
Fue momento de dar un paso adelante y no voltear nunca más hacia atrás, curioso fue saberte como pasado y a la vez seguir en mi presente, nuestra amistad se afianzó de tal manera que no había secretos y había pasado a otro escalón. Salimos como siempre una tarde a ese lugar que tanto le gusta y disfrutamos de una bella tarde de historias, risas, silencios y ya cerrando la tarde tomé lo poco de valor que me quedaba ya y le confesé que todo el tiempo estuvo en mi mente y que me hubiese gustado pasar por lo menos un instante a su lado; tomo mi mano y me pidió irnos... sutil forma de volver a cerrar toda oportunidad y me dije que nunca volvería a intentarlo, me dispuse a retirarme pero no soltó mi mano.
Hoy mi mano va acompañada de la suya, sus ojos grandes y sonrisa la comparto con la mía y me digo yo la elegí

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