Empecé mal contigo, más mi necedad esa que te gustaba tanto y llegaste después a odiar me hizo emprender la búsqueda a toda costa de una salida contigo.
Un semestre detrás de ti buscándote entre aulas y edificios, biblioteca; donde fuese que estuvieras ahí estaba yo esperando paciente por cruzar palabras contigo. Supongo que te enfade y fue por eso que te apiedaste de mi. Me llavabas 4 años y una década de madurez, fue quizás eso que nos hacía tan diferentes y te gustaba tanto mis tonterías, yo amaba tu manera de cuidarme casi con el cuidado de una madre, te preocupabas por mi como nadie. Aún recuerdo la cena familiar donde figuraba como el niño novio de la última joya de la casa y las miradas incómodas de tus hermanos, claro cualquier rostro de incomodidad de mi parte desaparecía con tu sonrisa. Viví tantas cosas y momentos felices era un niño enamorado de una gran mujer, mis amigos no sabían cómo es que alguien como tú estaba conmigo, y creeme es tiempo que no encuentro explicación alguna. Me enseñaste a tratar a una mujer con la delicadeza necesaria y a comportarme a la altura de cada situación sin coartar mi lado infantil nunca, me enseñaste en la praxis la definición de equilibrio. Todo era perfecto hasta que una mañana después de clase y desayunar juntos en las enormes jardineras de la escuela tu pregunta congeló mi ser y el miedo se apoderó de mi.. has pensado es formar una familia, tener hijos casarte tal vez? Creo que pudiste ver mi cara desencajada y los 3 minutos en lo que tarde en contestar fue la respuesta más clara que alguien pudiese decir en ese momento. 3 días después colapsamos, me despedí de ti armado de total sinceridad: no puedo mentirte mi camino no es el mismo que tienes y no puedo hacerte perder tu tiempo, te agradezco tanto que hiciste por mi y la forma en que me enseñaste a querer, te di un beso en la frente, acto seguido recibí una cachetada y me lleno de vergüenza tu llanto. Dejaste de saludarme incluso cuando nos cruzabamos por la escuela.
10 años después te vuelvo a ver, con esa misma sonrisa pero ahora con una linda familia. Me saludas, me presentas a tus pequeños y a tu esposo, lo saludo de la misma forma y me dice mi esposa me ha hablado mucho de ti... No supe que contestar y me dijo: gracias por todo, acto seguido el tren para y se retiran todos con una despedida hacia mi.
Solo paso por mi mente que así, si así tenía que suceder.
2 comentarios:
Woow... Leer cada una de tus historias es imaginarlas y sentir que desde lejos puedes mirar lo que está sucediendo.
Me da gusto que te gusten
Publicar un comentario