Me gustaba acompañar al súper a mi mama, además de pedirle infinidad de cosas cuando pasábamos por cada pasillo, jugar con el carro y perderme buscando juguetes. Después de pagar venía la parte que más me gustaba cargar las 10 bolsas de súper yo solo, si como todo un hombre fuerte, a mi madre le molestaba tanto y yo que me sentía tan fuerte no podía con dos bolsas hasta la puerta del carro, pero no me rendía jamás aunque mis pobres brazos sufrieran yo no las soltaba nunca.
Hace ya 20 años de eso, y todavía sigo jugando a ser el más fuerte, aguanto el dolor no de mis nudillos cansados por unas cuantas bolsas de súper, el dolor es en mi pecho, cargo más de 50 kilos en cada párpado para que no salga ninguna lágrima y es increíble en ocasiones aguantan más que eso.
Ahora no cargo 10 bolsas al estacionamiento de una tienda, cargo con trabajo, amigos, hijos, deudas, amores, dolores, rencores y a pesar que me sorprende lo que puedo hacer yo solo..... mis párpados se han cansado y dejan caer gotas de alivio que calman ese dolor en el pecho que ya tanto tiempo me hacia daño, hoy he dejado de trabajar como un robot para hacerlo como persona, he hablado con ese amigo mío que tanto tiempo no visitaba me hizo tanto bien, hoy te quiero así nada más sin palabras o detalles porque entendí que querer no algo tangible.
Después de tanto tiempo he comprendido que no puedo con todo y eso me hace tan feliz, me hace recordar que cuando niño solo cargaba esas bolsas unos minutos pero después olvidaba el peso para salir a jugar y divertirme. Hoy recordé que me hace falta divertirme y eso lo quiero hacer contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario